martes, 19 de enero de 2016

Alguien me regaló un boligrafo

Hace unos días, alguien me regaló un boli. Y pensareis con toda la razón del mundo ¡menuda tontería! Pues para mi no lo es. Porque después de muchos días de trabajo duro y con la cabeza como loca, ha sido el desencadenante de muchas reacciones.
Yo pensaba que la persona que me entregó el objeto no me conocía en absoluto, pero tal vez, y digo tal vez, ha sabido leer mi mente. La otra opción mas probable, es que me lo haya entregado como un gesto simpático y, ya de paso, promocionar su empresa.
La cuestión es que, cuando llegue a casa, me senté en la mesa con mi cuaderno de notas y, como si mi mano tuviera vida propia, comencé a escribir. Cuando quise darme cuenta, habían pasado 5 horas y tenia escritas un montón de paginas. Surgieron solas.

Os dejo a continuación un fragmento. Espero, lo disfrutéis y si es necesario, lo critiquéis. Un saludo.



<<Ayer te vi. La sensación fue muy extraña. Tu, ya no eras aquel joven que atraía todas las miradas. Tus pasos no eran seguros como solían serlo. 
Yo, ya no soy esa niña tímida, inmadura y poco agraciada. Soy otra persona.
Te sorprendió mi carácter fuerte, lleno de energía y que, a pesar de todo lo que sucedió en el pasado, no te negué el saludo. 

Intercambiamos algunas palabras y, pudiste comprobar, que no me va nada mal.
Nuestro encuentro, me ha dado muchas cosas en las que pensar, me ha dado un motivo para recordar.>>